Gran Premio Coral 2012

Daniel Báñez Lechuga, director del Coro de Cámara Oretania

Por Íñigo Arbiza

Concurren al Gran Premio tras vencer en Ejea de los Caballeros.

¿Con qué ánimo se presentan al Gran Premio Coral?

Se trata de una oportunidad única en la vida. Somos plenamente conscientes de ello y hemos trabajado mucho para lograrlo, así que atesoramos el mejor de los ánimos para disfrutar de esta experiencia.

Tienen ya experiencia en concursos corales ¿Se llegan a controlar los nervios en situaciones como la que se les presenta? ¿Se lo juegan todo en Bilbao?

Aunque puede desarrollarse cierta habilidad para controlar los nervios, el día que no sintamos nada antes de salir a cantar será mejor replantearse el futuro. Seríamos injustos con nosotros mismos si pensáramos que nos vamos a jugar en dos tardes una trayectoria de trece años.

Acudimos al Gran Premio con honestidad y honradez. Todo lo que tenemos es nuestro gracias a nosotros mismos. Nunca hemos recurrido a refuerzos ajenos al coro para competir, afrontando nuestros compromisos con las armas de que hemos dispuesto en cada momento, lo que nos ha hecho fuertes. Incluso en nuestro afán por hacer valer nuestro propio sello tampoco encargamos obras a otros autores sino que también nos esforzamos desde el punto de vista creativo elaborando composiciones que pueden convivir con dignidad en un programa junto a las que los grandes compositores de nuestro país aportan a este tipo de certámenes.

Somos conscientes de los riesgos que esta apuesta conlleva; pero sabernos hacedores de todo el proyecto en su conjunto, desde el diseño de una planificación técnica que potencie nuestras virtudes, hasta el de las propias partituras que ejecutamos nos ha hecho ser lo que somos y no podemos renunciar a ello.

Por esto asumimos el reto con humildad y sin la presión de tener que ganar. Respondemos ante nosotros mismos; no dependemos de ningún patrocinador ni institución alguna. Solo somos un grupo de amigos a los que nos gusta cantar, y disfrutaremos de Bilbao como un premio en sí mismo a la manera en que hemos hecho las cosas hasta ahora. Esto nos dará incluso el sosiego que puede constituir una ventaja competitiva.

¿Cómo ha planteado el trabajo que presentan? ¿Qué aportará desde un punto de vista formal y técnico?

La Mancha no es conocida por el auge de su música coral, aunque de unos años a esta parte el canto es un movimiento cada vez más presente en nuestra vida cultural. Sin embargo, el retraso de nuestra región es notorio con respecto a otras como Cantabria, Cataluña o el País Vasco en lo que a la música coral se refiere, entendida esta como casi un patrimonio casi genético de sus habitantes cuyo cultivo nunca ha sido menos que una tradición. Nos sentimos tremendamente orgullosos de ser el primer coro manchego en haberse clasificado, pero es evidente que nuestro entorno no ha ayudado por varios factores como la falta de referencias cercanas, hasta una climatología seca que no ayuda precisamente a la predisposición de nuestras gargantas para cantar. Superados estos escollos, el trabajo vocal pasa por el tamiz de construir un sonido empastado y homogéneo cuyos cimientos no se tambaleen ante la ejecución de los matices.

Como director, la preparación del programa me ha obligado a evolucionar en mi gestualidad, en mi capacidad de control en situaciones extremadamente complejas, y en la planificación de los ensayos, además de responsabilizarme de conseguir un resultado sonoro coherente y solidario.

¿Qué puede adelantarnos sobre las obras que van a interpretar?

Hemos hecho un esfuerzo al equilibrar nuestra trayectoria con las bases del certamen que requerían la demostración de un amplio dominio estilístico. El coro demuestra ser dúctil y versátil ante tal variedad sin dejar de apostar por un sonido cálido y generoso. Ser un coro de cámara es sin duda un inconveniente ante ciertas situaciones, lo que engrosa el mérito del grupo por su capacidad de adaptación.

¿Cómo es la obra que ha sido compuesta por encargo de su coro ex profeso para el Gran Premio?

Desde luego es un orgullo que, tal y como sucediera en Ejea de los Caballeros, el coro delegue en mí la responsabilidad de la escritura de una obra destinada a estrenarse en un contexto tan comprometido. Escribir “Hechizos de La Mancha” ha sido un trabajo tan arduo como bello, del que destaco la búsqueda en “El Quijote” de una serie de textos que pudieran captar y sintetizar la esencia de nuestra tierra en una obra que fuera coherente por sí misma.

Desde el punto de vista de la composición he investigado mucho la tipología de las melodías folclóricas de nuestra región, sus texturas, ritmos y acompañamientos sin por ello dejar de profundizar por secciones en otro tipo de recursos que reflejan la dicotomía entre ficción y realidad a través de su reflejo en diálogos que instrumentalizan los diferentes colores y tesituras de que dispongo. He escrito esta obra siendo consciente en todo momento de quiénes serán los encargados de hacerla sonar. Que director y compositor coincidan en una misma persona contribuye necesariamente a la extracción de lo mejor de los cantantes, que penetran en la misma como en un guante. Esta simbiosis es palpable desde la primera hasta la última nota y sin duda, defenderla en el Gran Premio constituye en cierto modo nuestro particular caballo de Troya.

¿Qué opinión tiene sobre el nivel de los otros dos coros contra los que compite?

Nunca me ha importado admitir la superioridad de un compañero cantante, director, profesor o compositor. Esa actitud siempre me ha reportado más sensaciones buenas que malas. La trayectoria de nuestros rivales es simplemente deslumbrante y soy consciente de la enorme dificultad que tendremos para superarles. Eso nos motiva aún más. Si quisiéramos ganar concursos por ganarlos nos inscribiríamos en algunos de la miríada de los existentes, en los que sabemos que tendríamos muchas más opciones. Sin embargo, un equipo modesto como el nuestro prefiere jugar la Champions asumiendo todos los riesgos del mundo a participar en un trofeo menor con más posibilidades de ganar.

¿Qué supondría para el coro ser ganador en el “Gran Premio Coral BBK 2011” en Bilbao de cara a su futuro más próximo?

Supondría que nuestro trabajo es reconocido y apreciado. Supondría que un grupo de chavales puede conseguirlo todo si su voluntad devora las dificultades. Supondría que el Quijote no resultaría ser un personaje tan imaginario, y supondría seguir y seguir ensayando para no tener que dejar nunca de suponer hasta dónde hay que dejar de soñar.

VIDEO

TAG CLOUD