Por Íñigo Arbiza
Se presentan al Gran Premio Coral tras haber ganado el Certamen de la Canción Marinera de San Vicente de la Barquera. ¿Con qué ánimo acuden?
El coro está en un gran momento y el ánimo de todos es el de hacerlo lo mejor posible, que quedemos satisfechos con el trabajo realizado al cien por cien.
¿Se siente más presionado por el hecho de ser un concurso entre ganadores?
No, en absoluto. Será más difícil si cabe, pero no me siento presionado, en cierta forma ya es un premio estar ahí.
¿Puede desvelarnos detalles del trabajo con el cual pretende convencer al jurado?
Pretendemos plasmar un conjunto de cualidades, desde la dificultad de las obras hasta la versatilidad del coro para poder afrontar desde la polifonía hasta obras completamente diferentes. El coro tiene diferentes colores y sonoridades dependiendo del repertorio. También deseamos resaltar todas las cuestiones técnicas, tales como afinación, empaste, adecuación al estilo, etc.
¿Ha seleccionado el programa buscando comodidad o planteando nuevas dificultades?
Pensando en ambas cosas, evidentemente he buscado que las obras encajen bien con la idiosincrasia del coro, y por otro lado buscando nuevos retos y dificultades.
¿Teme algo del resto de concursantes?
No les he escuchado nunca en directo, pero es obvio que si están ahí es por algo. Temor no es la palabra que emplearía, en todo caso mucho respeto por el trabajo y la labor que desempeñen. Estoy seguro que tendrán detrás muchas horas de esfuerzo, como nosotros.
¿Qué supondría ganar el Gran Premio Coral BBK 2011 en Bilbao mirando a su futuro más inmediato?
Un reconocimiento al trabajo en equipo que hacemos desde la Camerata, y a todos los esfuerzos del gran grupo humano y musical que tengo la inmensa suerte de poder llevar. Además, seríamos el primer coro cántabro en ganarlo, y para nosotros sería un honor poder ser los primeros en hacerlo. Nos abriría muchas puertas para futuros proyectos que queremos realizar.









