Basilio Astúlez, Director del Coro San Juan Bautista de Leioa (Bizkaia)
“Ganar el Gran Premio supondría un empuje para la consolidación de un proyecto aún joven”
Por Íñigo Arbiza
Ganaron en Ejea de los Caballeros. ¿Con qué ánimo se presentan al Gran Premio Coral?
El San Juan Bautista es un coro muy joven formado por cantantes muy jóvenes, que asumen los nuevos retos con mucha ilusión y energía. El objetivo del grupo para este certamen es mostrar al máximo todos sus recursos y posibilidades, disfrutar cantando y transmitirlo tanto al público como al jurado.
¿Se siente más presionado al ser un concurso entre ganadores o le da cierta ventaja por conocer ya a los que compiten contra usted?
La presión debería ser la misma que ante otro certamen, proyecto o concierto importante. En el Gran Premio se dan cita grupos que previamente han resultado ganadores en otros certámenes con lo que la calidad está garantizada. Nunca se es responsable del nivel o del trabajo y posibilidades de los demás por lo que todas las energías deben centrarse en el trabajo de los ensayos, y en intentar potenciar al máximo los recursos y ventajas del grupo.
Su coro sabe lo que supone obtener primeros puestos. Además en Ejea lograron el premio del Público. ¿Es determinante gozar de la simpatía de la audiencia?
Sobre un escenario siempre nos debemos al público, necesitamos de sus aplausos y nos alimentamos de las sensaciones y ambientes que creamos, de lo que recibimos. Se debe tener presente que es al público a quien van destinados desde el planteamiento primero de un programa o proyecto, hasta los últimos detalles.
¿Puede desvelarnos detalles del trabajo con el cual pretende convencer al jurado?
Me guardo algunos de esos detalles para el momento del certamen. Pero puedo avanzar que hemos intentado crear un programa variado, exigente, adecuado para el grupo, que muestre a nivel técnico y expresivo el mayor número de recursos. Obras que nos gustan, con las que nos identificamos y que estamos intentando hacer nuestras.
¿Ha encargado alguna obra para presentarla en el Certamen?
No, pero presentaremos un precioso arreglo poco conocido de uno de los villancicos más cantados y queridos, el “Hator Hator” a cargo de Xabier Sarasola.
¿La selección del programa se ha realizado buscando comodidad o planteando nuevas dificultades?
Trato siempre de proponer nuevos retos y metas a mis cantores, sin dejar de incentivarles y estimularles con programas originales, también con repertorio clásico. San Juan Bautista es un coro de alumnos de un conservatorio, de futuros músicos profesionales y amateurs, y el aspecto pedagógico es perfectamente aplicable al trabajo coral.
¿Teme algo del resto de concursantes?
No es cuestión de temor. Esto es también un juego, una actividad para motivarnos y animarnos a nuevos retos. Respetamos al máximo el trabajo de los demás, y estamos seguros que será un fin de semana de mucha y muy bonita música para todos, tanto para público, jurado y cantantes. El aspecto competitivo y las comparaciones no nos corresponden a nosotros sino al jurado. Son de sobra conocidas las trayectorias y la calidad de los otros dos grupos, y los programas que han elegido para esta cita serán una clarísima muestra de ello.
¿Se siente más cómodo llevando la batuta o evaluando a los demás como jurado?
Conozco lo que implica estar de jurado, de hecho me ha tocado hacerlo en anteriores ediciones del Gran Premio. Sin embargo, mi sitio está siempre en el escenario haciendo música. Me siento más preparado para esto que para evaluar el trabajo de los demás.
¿Qué supondría ganar el Gran Premio Coral en Zaragoza mirando a su futuro más inmediato?
Una alegría enorme para los componentes del coro, y un empuje para la consolidación de un proyecto aún joven al que le quede mucha vida y mucha música por hacer.






